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Tratamiento capilar HUM. ¿Qué tal si te hacés una mascarilla?

En primer lugar, no necesitás tener “problemas” para cuidar especialmente tu cabello (o cejas). Para cuando detectes problemas del cabello, es posible que ya hayas perdido mucho y el resto puede estar debilitándose. Cuando cuidás tu cabello, en realidad estás cuidando tu cuero cabelludo, donde se forma el cabello. Podés leer más sobre el tema en este blog. He publicado demasiados artículos sobre el cabello, pero estos dos últimos tendrían que ser suficientes.

¿Y cuándo tenés problemas con el cabello? Seguir una dieta baja en calorías, la menopausia, el embarazo, las enfermedades, son algunas de las muchas condiciones, buenas y malas, que afectarán tu cabello. No esperes hasta que tu cuero cabelludo quede a la vista para hacer un esfuerzo por rescatarlo del efecto del “hambre”, de la pérdida de hormonas que unen los receptores de estrógenos, etc. Asegurate de elegir un shampú suave, sin detergentes que inflamen el cuero cabelludo y afecten su capacidad de producir cabello. Enjuagá bien y tras secarlo brevemente con una toalla, aplicá una buena cantidad de mascarilla capilar.

¿Qué es una mascarilla? En el lenguaje del cuidado de la piel, es un producto que se aplica y se deja actuar durante el tiempo suficiente para tomar una siesta o ver un episodio de televisión. Si es que necesitás una excusa.

¿Qué sugiero?

Mascarilla capilar “Top-it-up”
Biofermento de algas marinas: 1 taza
Extracto de té verde con cafeína: 1 cucharadita. Este extracto contiene polifenoles antioxidantes. La cafeína aumentará el flujo sanguíneo al cuero cabelludo y aumentará la disponibilidad de nutrientes.
Factor de crecimiento de queratinocitos: 1 tubo.

Suero nutritivo Nourishing skin serum: te aportará ácidos grasos esenciales y el efecto calmante del CBD.

Mezclá bien y aplicá en cuero cabelludo y cabello. El cuero cabelludo es el principal objetivo.

Sugiero 1 taza de biofermento de algas marinas como base para la mascarilla de manera que haya suficiente cantidad como para “saturar” el cuero cabelludo y el cabello. Ajustá la cantidad de acuerdo con la cantidad de cabello que tengas y su longitud. Si necesitás escatimar, concentrate en el cuero cabelludo.

¿Querés ser creativa? Andá a la cocina y buscá alimentos que puedan ayudar. Leche de soja si estás entrando en la menopausia. Prepará café o té si preferís su aroma. Buscá antioxidantes en tu heladera.

Y no pierdas la oportunidad de tomar una siesta. Si necesitás una excusa para tomar una siesta, un tratamiento capilar con una mascarilla es excelente.

Matemáticamente, el todo es igual a la suma de sus partes, ni más ni menos, pero en lo que respecta a la biología de la piel y el cabello, el uso de varios activos mejorará los resultados generales. Agregar una alta concentración solo de un ingrediente te hará llegar hasta cierto punto nada más, porque otro ingrediente se volverá limitante para el proceso general. Agregar concentraciones relativamente bajas de buenos ingredientes te brindará sinergia, una mejora general de la salud de tu piel y tu cuerpo.

Las afirmaciones de esta página no han sido evaluadas por la FDA y no están destinadas a diagnosticar, curar, tratar o prevenir ninguna enfermedad.

 

Traducido por la Dra. Cecilia Hidalgo

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