Un adelanto a mi nuevo libro “Cuatro grados de Hágalo usted mismo en el cuidado de la piel”

Queridos lectores,
La que sigue es la introducción a mi nuevo libro “Cuatro grados de Hágalo usted mismo en cuidado de la piel”. Estoy reuniendo los capítulos que se dedicarán a diversos ingredientes botánicos. Agradezco sugerencias sobre los ingredientes que les gustaría ver incluidos en el libro.
Hannah

Son muchas las razones por las que nos atraen los extractos de las plantas. Además de la publicidad, están las influencias culturales (¿qué usaba tu abuela cuando estabas enfermo?), la atracción por lo exótico (si es coreano, debe ser mejor) e incluso el nombre popular de la planta (sangre de dragón, ¡no cualquiera…!)

Como científica, tengo que ser más cuidadosa con la forma en que elijo los extractos de plantas como ingrediente para nuestros productos Skin Actives. Sí, me fijo en las plantas que han sido utilizadas durante siglos por diferentes personas. He leído las publicaciones que tratan sobre el uso etnológico de los extractos de plantas, pero eso es solo el comienzo. Tal vez las personas de otros tiempos que usaban la planta X lo hacían porque no había nada más alrededor. ¿Hay investigaciones modernas sobre sus beneficios? ¿Qué tan buenos son esos trabajos? La literatura científica está llena de basura y hay que analizar la sección de “Materiales y métodos” antes de mirar cualquier otra cosa (¡algunos toman solo el título de un documento como evidencia!). Luego, si se pueden atribuir beneficios a los extractos, el siguiente paso es averiguar la composición química del extracto beneficioso y cuáles son los componentes responsables de ese beneficio. El último paso, y uno que no cesa jamás, es explorar el mecanismo de acción del componente. ¿Cómo interactúa el químico con nuestro cuerpo para proporcionar tal beneficio?
Me encanta cuando se aclara el mecanismo de acción, aunque sea solo parcialmente. Es en ese momento cuando la belleza de la ciencia se despliega allí en todo su esplendor, como con la apocinina. Esto no significa que hayamos llegado a “la verdad”. La ciencia es un proceso de continuo chequeo y rechequeo.
Pero recordá siempre que:
1) ninguna planta tiene propiedades mágicas. Si un extracto de planta produce un beneficio particular, se debe a las sustancias químicas que contiene.
2) la planta no contiene esos químicos para tu beneficio, las vías bioquímicas que los produjeron evolucionaron así porque en un momento u otro resultaron ventajosos para la planta.
3) las condiciones de crecimiento afectan la composición del extracto, como por ejemplo, que la planta haya estado expuesta a un hongo en particular. La próxima vez, el próximo extracto, el resultado puede ser diferente.
4) Y lo más importante de todo: que las sustancias químicas sean naturales no significa que sean buenos para vos. Si tenés tendencia a las alergias, recordá que tu cuerpo puede desarrollar una alergia a ese extracto en particular.
5) Muchos extractos de plantas serán promocionados por los charlatanes como “curas para el cáncer”. Tal vez sea cierto, quizás esos extractos maten las células cancerosas. Pero lo más probable es que esto obedezca a que los químicos que contienen matarán todas las células humanas. No te sugeriría que bebas un extracto de Conium maculatum, la planta que envenenó a Sócrates, para matar un tumor, porque también matará al portador del tumor: vos.

Caveat emptor (¡Que el comprador tenga cuidado!). Y “No tomes la palabra de nadie”.

FIGURA
Figura. La muerte de Sócrates. The Metropolitan Museum of Art. Jacques Louis David, ca. 1786.

 

Traducido por la Dra Cecilia Hidalgo

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