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¿Odiás los “sulfatos”? No uses abreviaturas químicas (¡a menos que seas químico!)

¿Qué quiere decir “libre de sulfato”?

Seguro que no lo sabés. Sin embargo, muchas personas siguen tratando de obtener productos para el cuidado de la piel libres de sulfato, incluso sin tener la menor  idea de qué significa eso. Y eso importa.

¿Los humanos somos libres de sulfato? Por supuesto que no. El azufre es un elemento tan importante que no podríamos vivir sin él. Ningún ser vivo puede vivir sin azufre y el sulfato es solo una de las formas que toma el azufre en distintas etapas de su ciclo natural.

¿De dónde viene entonces esto del “libre de sulfato”? Habitualmente:  de personas que saben muy poco pero piensan que saben mucho.

Sucede que un detergente utilizado para lavar platos y presente en champús y baños de burbujas,  el lauril sulfato de sodio, es relativamente fuerte. ¿Qué significa esto? Que es muy bueno para eliminar los lípidos (grasas) de todo, incluida la grasa que dejó el tocino que cocinaste esta mañana en tu plato y cubiertos, en  tu camisa y, sí, en tu piel. Esto no significa que debas tenerle miedo, solo que seas consciente sobre cómo lo usás.

Los lípidos en tu piel son importantes porque son un componente esencial  de lo que permite que la barrera cutánea evite que tu cuerpo pierda agua e impida la entrada de microbios y contaminantes. Tiene más sentido tratar de proteger los lípidos que naturalmente forman tu epidermis que eliminarlos para luego reemplazarlos con aceites y mantequillas vegetales, por muy naturales que sean. Los “reemplazos” no tendrán la misma composición química y nunca entrarán en la ubicación física que ocupaban los lípidos originales de la piel.

El mensaje aquí es: tené  en cuenta que el lauril sulfato de sodio y otros productos químicos pueden ser perjudiciales para tu piel, pero no pienses que porque un “sulfato” figura en una lista de ingredientes, debés evitar ese producto. Permitime darte algunos ejemplos: sulfato de zinc, sulfato de manganeso, condroitina sulfato de sodio, sulfato de dermatán, sulfato de magnesio. Cada vez que se necesitás una sal, el sulfato puede estar allí, y tu cuerpo lo usará felizmente en todo tipo de actividades, terminando en tus propias proteínas  como la metionina y cisteína, y en un péptido vital para tu cuerpo: el glutatión.

 

Traducido por la Dra Cecilia Hidalgo

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